La serie parte a sus fans en dos bandos, y la colección habla a los dos. Los jugadores de campaña conectan con el key art cinematográfico y narrativo — el soldado solitario, la ciudad devastada — y quieren una pieza de una entrega concreta. Los de multijugador y Warzone tiran hacia la iconografía de los modos que grindean: la calavera, el salto, el atardecer sobre un mapa enorme. Una cuadrícula mixta de ambos se lee como una gira completa de la franquicia. Para el cumpleaños de un compañero, una pieza enmarcada de la era que grindeasteis juntos es un regalo de historia compartida, más personal que otra tarjeta regalo — y los diseños de calavera de neón o atardecer son la opción segura cuando no sabes qué campaña le marcó más. Como el arte sobrevive a las salas de emparejamiento de las que salió, una pieza de una entrega que ya no lanzas conserva su valor de recuerdo de las noches en vela que le echaste. En cuanto al formato, un solo A1 cinematográfico carga toda una pared de estantería de juegos, mientras que una fila de A4 a lo largo de un escritorio deja sitio para sumar cada lanzamiento nuevo sin rehacer la pared. «Call of duty poster» y sobre todo los motivos de zombis están entre las búsquedas más constantes del estante shooter, así que estos diseños encuentran público de inmediato, y una cuadrícula que mezcle campaña y multijugador se lee como una gira completa de la franquicia.